Anécdota que me veo en la obligación de contar.Gracias a la infinita gratitud de mi nueva compi de piso tengo un 20% dto. permanente en Mango y como parece que tengo fiebre por todo lo que Scarjo vista pues allá que me fui a por la falda de la presentación.
El caso es que estaba yo en el probador con la talla 40 (porque en pantalón ésa es, efectivamente, esfuerzo me ha costado como para no decirlo con orgullo!) y veo que la falda nada, ajusta hasta la muerte, y no, no quiero morir en un probador de Mango por falta de oxigeno mientras las dependientas no me oyen porque una yaya de 60 años botijera se está probando un ajustadísimo vestido azul eléctrico pidiendo consejo por si la cosa "es demasiado entallada". (Sí, señora, ¿¿es que no lo ve??).
Salgo y pido la 42 ya que a la cintura la falda aprieta que da gusto. La chica, toda lanzada, pide la 38 por walkie. "Eehhh ehhh, párate ahí, morena. Más quisiera, pero no, mido metro ochenta y tengo culo, nada de la 38".
Me traen la falda en cuestión de minutos (mientras la yaya se trataba de probar por encima del vestido un cinturón faja talla S) y me meto en probador sin mirar. Me la pruebo, bien, correcto, esto está mejor, inspiro-expiro sin dificultad... ¡Ésta es la mía!
Y sopresa cuando me la saco que veo en la etiqueta cosida de dentro lo siguiente...

Talla 38. ¿¿PERDONA??
Juro que durante 20 segundos pensé "Estoy enferma... la dieta me ha afectado tanto que en los últimos 4 meses me he debido adelgazar 30kg, nadie me lo ha dicho y tengo el cuerpo sílfide de una muertadehambre, cuando lo que veo yo en el espejo es una mujer voluptuosa".
Pánico hasta que vi la etiqueta de fuera, todo correcto, la 42 (lógico por un lado, ya que si la 40 me apretaba y la falsa 38 me valía estábamos teniendo un problema con la física o las mates...)
Salí, le enseñé el error a la chica y le dije que echara ojo a la ropa de la tienda... porque ¿quién sabe? A lo mejor la yaya había pensado que estaba cogiendo su talla 44 y sin comerlo ni beberlo se estaba intentando meter en una 36 sin éxito...
¿Qué me queda de la experiencia, a parte de mi descuento y la falda preciosa? Tener en casa algo de la 38 que motiva que no veas... Hoy en vez de queso tierno comí fresco... más que nada por si la falda decide engañarme y convertirse en una 38 un día de estos...
L.

oye pues si te ha subido la moral, bienvenido sea pero...hay que jod***e con las tallas, vaya cachondeo, joeeee!!
ResponderSuprimirun besote
y una foto de esa faldita??
bueno, de tallas ya ni hablo, siempre me toca una diferente, y mi peso no varía, lo juro!
ResponderSuprimirAmira